Escucha otras presentaciones: Escucha atentamente. No hace
movimientos o ruidos que son molestos y dificultan escuchar a quien expone.
Permanece en el aula en todas las presentaciones.
Postura del cuerpo y seguridad: Tiene buena postura, se ve
relajado y seguro de sí mismo.
Contacto visual: Establece contacto visual con todos en el salón durante la
presentación.
Oraciones completas: Habla con oraciones completas siempre.
Seguimiento del tema: Se mantiene en el tema todo el tiempo.
Habla claramente: Habla claramente todo el tiempo y no tiene mala pronunciación.
Apoyo: Hace uso de las diapositivas para su presentación (entre 6 y 12
diapositivas). Las diapositivas sirven para apoyar el tema, están bien
elaboradas, con buena ortografía y no están recargadas de imágenes ni de texto.
Demuestran la creatividad de quien expone, no son monótonas y el estudiante se
basa en ellas para explicar el tema. En general, las diapositivas mejoran la
presentación.
Límite de tiempo: La duración individual de la presentación es de 4 minutos.
Vocabulario: Usa vocabulario apropiado para la audiencia o aumenta el
vocabulario de la audiencia definiendo las palabras que podrían ser nuevas para
esta.
Contenido: Demuestra un completo entendimiento del tema.
Tono y pausas: El tono usado expresa las emociones apropiadas. Las pausas que
hace son adecuadas.
Comprensión: El estudiante explica correctamente, el tema queda claramente
explicado.
Entusiasmo: Las expresiones faciales y lenguaje corporal generan un fuerte
interés y entusiasmo sobre el tema en otros. Hace buen uso de la comunicación
no verbal.
Atuendo - Vestuario: El estudiante usa un atuendo acorde con una
exposición formal. Tiene un aspecto profesional.
Volumen: El tono de voz es lo suficientemente alto para ser escuchado por
todos los miembros de la audiencia durante toda la presentación.
Puntualidad: El estudiante acude al aula asignada de manera puntual y realiza
su discurso en el orden establecido. (Está en el aula desde el
inicio hasta el final de la actividad).